Cómo analizamos una inversión

De la idea a la tesis, paso a paso.

Un mismo proceso para cada empresa que estudiamos — desde el contexto macroeconómico hasta la revisión continua de nuestras hipótesis.

Edwin M. Sánchez, fundador de Sánchez&Capital

Analizar una empresa no es un solo paso, es una secuencia. Cada etapa reduce una parte de la incertidumbre — sobre el entorno, el negocio, los números o los riesgos — antes de llegar a una conclusión. Ninguna etapa reemplaza a las demás.

Este es el mismo proceso que enseñamos en la comunidad, aplicado con el mismo rigor a cada empresa que estudiamos.

01

Entorno económico y sectorial

Partimos por entender el contexto: en qué punto del ciclo económico estamos, cómo se comporta el sector de la empresa y qué fuerzas externas — tasas de interés, regulación, competencia — podrían afectar su desempeño en los próximos años.

02

Modelo de negocio y ventajas competitivas

Estudiamos cómo gana dinero la empresa, de dónde provienen sus ingresos y qué la protege de la competencia: una marca fuerte, costos de cambio para el cliente, economías de escala o una posición difícil de replicar.

03

Estados financieros y asignación de capital

Revisamos balance, estado de resultados y flujo de caja para entender la rentabilidad real del negocio, su nivel de endeudamiento y cómo la administración ha utilizado el capital disponible: reinversión, adquisiciones, dividendos o recompra de acciones.

04

Rango de valor mediante distintos escenarios

Estimamos un rango de valor razonable considerando distintos escenarios — optimista, base y conservador — en lugar de una única cifra. Esto nos obliga a hacer explícitos los supuestos detrás de cada proyección.

05

Riesgos, diversificación y factores que invalidarían la tesis

Antes de sacar una conclusión, identificamos qué podría salir mal: cambios regulatorios, pérdida de cuota de mercado, deterioro de márgenes. Consideramos también cómo esa posición encajaría dentro de una cartera diversificada.

06

Revisión continua

El análisis no termina en una conclusión inicial. Revisamos periódicamente la evolución de cada empresa frente a nuestras hipótesis originales, y actualizamos nuestra visión cuando los hechos lo justifican.

Una valoración es una estimación, sujeta a incertidumbre — no un pronóstico ni una garantía de resultado. Este proceso busca reducir el margen de error en el análisis, no eliminarlo.

Aprende a aplicar este proceso en la comunidad